Ambientada en el Hell’s Kitchen de Nueva York durante los años 80, la serie sigue a dos amigos de la infancia que toman caminos opuestos: uno se convierte en policía y el otro se une a la violenta banda irlandesa de los Westies. Entre guerras con la mafia italiana, corrupción y luchas internas, ambos se enfrentan a decisiones que pondrán a prueba su lealtad y su supervivencia.