La historia se sitúa en un parque temático futurista donde los visitantes pueden interactuar con androides (anfitriones) en un mundo ambientado en el Lejano Oeste. Estos robots están diseñados para cumplir los deseos de los humanos sin cuestionarlos. Con el tiempo, algunos anfitriones empiezan a desarrollar conciencia propia, lo que provoca conflictos con los humanos y pone en duda los límites entre la inteligencia artificial y la humanidad.